Por : Dra Aliuska Fabregas
Autores: Dra. Aliuska Fábregas González(1), Dra. Maylene del
Milagro Pérez Bom(2), Dra. Nelia Soto Fernández (3), Dra. Cely E. Cuesta
Palacios(4)
(1) Especialista en I
grado en medicina General e Integral. Máster en medicina Natural, Tradicional y
Bioenergética.
(2 Especialista en I grado en medicina general e Integral.
Especialista en I grado en Oftalmologia.
(3)Especialista de I grado en Medicina General e Integral. Máster en
Urgencias médicas.
(4)Especialista de I grado en medicina Interna.
Según la Organización Mundial de la Salud OMS), los
accidentes cerebrovasculares o ictus son signos clínicos de desarrollo rápido
de una perturbación focal de la función cerebral de origen presumiblemente
vascular y de más de 24 horas de duración. Se encuentran en este concepto los
cuadros de infarto cerebral, hemorragia cerebral, de origen trombótico,
hemorragia subaracnoidea que no se recuperan dentro de las 24 horas de
producido.
Entre las patologías que son factores de riesgo de los ictus
se encuentra la hipertensión arterial descompensada, con cifras de 160/95 o
más, fumadores, hiperlipoproteinemias, diabetes mellitus descompensada,
trastornos del ritmo cardíaco, obesidad, sedentarismo, uso de sustancias
adictivas y factores genéticos y el estrés mantenido.
Recomendaciones:
·
Mantener controladas las patologías que
puedan desencadenar el ictus.
·
Mejorar el estilo de vida según las
necesidades personales, dejando el hábito de fumar, el alcoholismo, el
sedentarismo.
·
Evitar los trastornos nutricionales
como sobrepeso o caquexia.
·
Aplicar terapias de relajación para
controlar el estrés al que somos expuestos diariamente.
·
Consumir alimentos saludables como
proteína de buena calidad como pescados azules, huevos, carnes sin grasa y en
pocas ocasiones en la semana, frutos secos, aceites de origen vegetal y no
freir los alimentos, mejor aplicar otros métodos de cocción más saludables.
·
Consumir alimentos ricos en vitamina C
como cítricos, guayabas, kiwi, ají, vegetales verdes.
·
Preferir los cereales integrales a los
pulidos por su elevado contenido de vitamina A, complejo B y otras vitaminas y
minerales.
·
Beber jugos de frutas y verduras
frescas como el plátano, tomate, zanahoria, col, cebollas, ajos, fresas, apio,
perejil.
·
Consumir infusiones de perejil o apio
con zanahorias y limón o manzana por su efecto diurético y antitóxico.
·
No consumir tilo si presentamos
hiperlipoproteinemia.
·
Aplicar terapias como el Tai chi, yoga,
qi gong., aromaterapia.
·
La homeopatía y la acupuntura después
de la crisis son muy efectivas pero a largo plazo junto con la rehabilitación.
Bibliografía.
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capt 13.
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